No esperes más, de una mañana,
que una casual mezcla de aromas,
cantares de aves en tu ventana
y al oriente una pintura
de colores únicos para ti que asomas.
No esperes más de un perro
que un par de ladridos y te mueva la cola,
acompañe tus pasos y celebre tus juegos,
y que te mire con ánimos
cuando con causa lloras.
No esperes más de la luna
que te muestre cada 28 días su cara redonda,
que provoque el oleaje relajante del mar,
que inspire poemas y románticas historias
y que tenga un conejo para descifrar.
No esperes más del sol
que caliente tu piel en días de frío,
te produzca un bronceado divino en tu piel
que se esconda de a ratos entre las nubes
y alimente las flores que son para ti.
No esperes más, con fervor te lo pido,
de un servidor con su rauda locura
que actúe de otra forma sería cordura
y probablemente caería en tu olvido.
No esperes más, pero no esperes menos
que un cantar en un bar aunque yo desafino,
unas flores en ciertos momentos que atino,
unos versos desalineados por la pasión,
unas cuantas frases de amor al día,
unas mariposas en el estómago
y un tartamudeo de nervios por verte.
No esperes menos de mí, porque no lo tendrás,
No esperes más de lo que mi corazón me dice,
pero no esperes menos de lo que mereces de mí,
Porque eso es lo que siempre tendrás.
Plata
Nervios, corazón latiendo cada vez más rápido a cada paso que me acerco a ti, tartamudeo y mente en blanco cuando tomas mis manos, serenidad cuando me abrazas. Es lo que espero y siempre tengo cuando voy hacia ti, Shunca de pecas tan hermosas.
martes, enero 24, 2012
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