Voy a pecar de soñador:
cuando tengamos una hija, tú y yo,
la llamaremos como tú, mi amor.
Un nombre único, poco común,
que encierre mitos e historias de amor,
que se encuentre oculto en el olvido
de una tumba egipcia,
o lo pronuncien solo sabios de oriente.
Un nombre como el tuyo para nuestra hija
o, cuando menos, alguno igual de especial;
que cuando se pronuncie tres veces seguidas
transforme cualquier desierto en paraíso,
y si se pronunciara al revés
una estrella nazca en el firmamento.
Un nombre con terminación en "eni"
o alguna otra terminación difícil de olvidar,
que su conjugación sea imposible
y su tónica incomprensible,
para que no cualquier poeta la pueda rimar,
no cualquier cantante la pueda entonar
y no cualquier Don Juan la pueda enamorar.
Un nombre como el tuyo, Male,
que en ocasiones se pueda abreviar
pero que resulte absurdo obviar;
porque si lo entonas entero
suena al mar en un caracol,
suena a primavera en los árboles
suena a amor.
Cuando tengamos a esa hija le pondremos Maleni
o un nombre igual de mágico, lleno de aventura
que suene a bocado dulce, o a un lindo alhelí;
que evoque nuestro amor lleno de locura.
Que te traiga a ti, en melodía Maleni, armonía en Mi.
Plata.
miércoles, febrero 01, 2012
Suscribirse a:
Comentarios de la entrada (Atom)

No hay comentarios.:
Publicar un comentario