Me resultas, pienso,
me resuelves aquella vieja casa,
pintas mis paredes con tu sonrisa
y resultas ser mi anhelo.
Me resuelves, oigo
tu risa armando mi melodía
y resuelves las notas de mi vida,
tú resultas mi armonía.
Me insitas, siento
una cálida caricia en mi alma,
mariposas en mi estómago, diría
que tú me insitas.
Me provocas, tu aroma
me provoca un deseo de abrazarte
y aprenderme tus perfumes que asoman
un buqué a frut-amarte.
Me despiertan, tus sabores
me abren el apetito de un poeta;
tu piel, de sabores infinitos, inquieta
mis sentidos, insita amores.
Me agitas, como mar
alebrestado con un oceano de frases
y palabras repletas de pasiónes
que, como olas embravecidas,
buscan tus playas mojar.
Me deslumbras, tú
y tu amanecer, que llena mi vida
de ilusión y alegría de un nuevo día,
pones luz en mí.
Me despiertas, amor,
mi olfato te anhela, mi tacto te extraña,
mi gusto tiene hambre de ti;
Mis sonidos te declaman,
mis oidos lloran por ti
Y mis ojos aun esperan poder ver
tu amanecer.
Plata.
Para M.
domingo, octubre 16, 2011
Suscribirse a:
Comentarios de la entrada (Atom)

No hay comentarios.:
Publicar un comentario