Me termino la cerveza y me voy, mis amigos ya consiguieron con quien bailar y yo no tengo con quien platicar, aunque quisiera de todos modos la música lo vuelve casi imposible. Un par de tragos más y terminaré de verme como un tonto aquí, parado junto a unas escaleras, sin nada más que hacer que tratar de organizar mis pensamientos para el día de mañana, después de todo tengo bastante trabajo que hacer.
Trato de dar sorbos grandes, cuando en un movimiento espontaneo, casi por error, volteo y hay alguien que me atrae la mirada. Cabello negro chino, tez aperlada, delgada y de estatura baja, parece una princesa salida de algún cuento de las mil y una noches. Sencillamente me fascinó. No puedo quitarle los ojos de encima y si, como era de esperarse: está bailando con alguien. No solo alguien, un amigo mío.
Me termino la cerveza y contrario a lo que mi cordura me indicaba, simplemente pedí otra cerveza y me paré ahí, a contemplarla. En este momento tengo un simple y puro odio hacia mi persona por no tener el valor para ir a hablarle. "Podría ser el amor de tu vida y estás aquí, con el temor de que no quiera conocerte, patético" pienso repetidamente. Podría acercarme pero, ¿cómo?...podría... puedo... puedo?
I.
-Marco! ven!- Marco se acerca un momento al terminar la canción, riéndose con su acostumbrado y bien usado carisma, se acerca y pregunta
-No mames, ando bien cansado! toda la noche bailando!... ¿Qué pasó?
-Déjame bailar con ella, no seas gacho. me gustó.
-¿Es en serio?
-Si, wey! neta.
-Si, no hay pedo. mira ven- me lleva con ella, cerveza en mano, y aprovechando la pausa entre canción y canción, al tiempo que me mira a mí, le dice -Baila con ella que ando bien cansado y voy al baño.
-Hola!- le digo.
-Hola!- comienza la canción y trato de moverme lo mejor que puedo, no soy buen bailarín pero esta vez merece intentarlo.
-¿Cómo te llamas?- Le pregunto a gritos por la música, pero tratando de no gritar demasiado, no vaya a lastimarle el oído.
-Vale, y tú?
-Humberto, pero todos me dicen Plata... y vienes seguido aquí?
-No, casi no, vine con mis hermanas.
Y seguimos bailando. "Vienes seguido aquí?" le pregunté, qué estúpido soy, no supe más que decir, y ahí bailamos un par de canciones, sin decir mucho, sin que mi boca y mi cerebro se pusieran de acuerdo para lograr algo más... Marco continuó bailando con ella. La noche pasó, ella y sus hermanas se fueron...
-¿Qué harán mañana?- pregunto sin muchos ánimos de saber, pues lo más seguro es que volverán a salir a algún antro.
-No sé, porque tengo que irme a Monterrey- dice Marco.
-Y cómo te fue con Vale?- le pregunto, con menos ganas de saber, mera cortesía de la amistad que tenemos.
-Bien, me pasó su cel y su contacto de internet.
-ah, órale... oye, no seas gacho, pásamelo.- no dudó, no sé si fue porque no le importó, o porque no me había visto así de interesado en alguien desde la secundaria. En cuanto pueda la contactaré.
I . I
Llevo hablando con ella un par de meses, he intentado salir con ella pero no me he esforzado mucho. ¿La razón? Tiene novio. Normalmente eso me alejaría... pero hay algo que me impide hacerlo, y quiero averiguar qué es.
Estoy emocionado, me la he topado en el centro... pero la emoción viene porque sí me reconoció! se veía hermosa! he quedado de hablarle para salir la próxima semana! estoy ansioso, de veras ansioso, me da miedo... y si mejor no le hablo? todavía traerá novio? y de qué voy a platicar? se va a aburrir, estoy en apuros. No sé qué hacer...
I . I . I
Han pasado tres semanas, si le marco no va a recordar quién soy, no tiene caso, Ella jamás se fijará en mí. Yo tengo la culpa por emocionarme así, en fin...
I . I . II
¿Cómo? No lo sé, simplemente aproveché los 2 minutos de valor que tengo al día y le marqué, se acordó de mí! creo que tenía mi número guardado. Me pregunto si me habré visto muy apresurado en marcarle al día siguiente de encontrármela, en fin, saldremos la próxima semana! ahora tengo que idear cómo evitar que se aburra de mí!... no le quise preguntar si todavía tiene novio, se lo preguntaré cuando salgamos.
I . I . III
No sé ni para qué le pedí su número, ya sé que no le voy a hablar, es demasiado bueno para ser verdad, nunca se fijaría en mí. En fin, por lo menos no sufriré más ilusionándome.
I . II
Platicamos, no siempre de forma extensa, pero siempre me emociono mucho cuando hablo con ella. Tiene novio, obviamente, no podía esperar tener tanta suerte como para que no tuviera novio. Pero no puedo dejar de platicar con ella, la he invitado a salir un par de veces y parece que si le ha interesado, pero no se ha podido dar... Mañana se va de vacaciones un mes, quizá cuando regrese me anime y la invite a salir, le diré que me gusta, no pierdo nada... quizá... no, no debo hacerme ilusiones, ella nunca se fijaría en mí; pero le diré como quiera, merece saberlo.

No hay comentarios.:
Publicar un comentario