miércoles, mayo 16, 2012
Notas al pie de tu página.
No te sorprenda
saberte dueña de mi tiempo
si intempestiva allanaste,
te metiste a mí.
Que no te alarme
verme sonriente a tu lado:
no es burla o injuria,
sólo alegría por ti.
Por qué alarmarse, después de todo,
si ibas jugando con mi brazo mientras viajamos,
hipnotizando mis lunares, cada parte de mi piel;
¿No sería entonces un mero trámite
la pregunta que merodea entre alguna conversación:
"Por qué me quieres"?
Si me has visto alma astronauta:
Tú y tus constelaciones,
Yo y mi complejo de Principito;
y así juego a descubrir cada mundo encerrado en ti,
mientras esperas y disfrutas cada viaje que,
con cierta desventaja, me provoca tu ser.
¡Revoluciones levantar!
Una y otra vez en contra de todo
porque me viste "Lenin", "Villa"
o "Che", yo qué sé,
y levantaste en armas, sin saberlo,
sentimientos que tomaron posesión.
qué más sino gritar:
¡Qué Viva la Revolución!"
Pero, que no te sorprenda
saberte propietaria de mis pasiones
si con tus labios mojaste
el color de mis sueños.
Y que no te alarme
verme tranquilo a tu lado:
no es exceso de confianza,
sólo de saberme en mi hogar.
Por qué alarmarse si después de todo
me tomaste la mano cuando andábamos por el pueblo,
y de cuando en cuando me abrazabas con tus anhelos;
no creas que no me di cuenta
que tus sueños de repente me dibujaron en tu futuro
y una sonrisa de complicidad
fue la que siguió a nuestros "Te quiero".
Si me has visto alma Vespucio:
Tú y tu nuevo mundo,
y Yo, Yo y mi manía de cartografiarte;
y así me la vivo dibujando cada centímetro de tu cuerpo,
con minuciosa pasión describo cada viaje
en el que me adentro en ti.
Que no te sorprenda entonces saberte amada
si tu mano buscó la mía con devoción;
si tu sonrisa, una visita a discreción,
un beso tuyo, una caricia, dicen más que mil palabras.
Plata.
Suscribirse a:
Comentarios de la entrada (Atom)

No hay comentarios.:
Publicar un comentario